El efecto placebo de ir con prisa
Aunque organizarse demasiado puede ser contraproducente de tornarse obsesivo, cierto nivel de predictibilidad ante nuestras actividades y obligaciones diarias es fundamental para no vivir con prisas innecesarias. Percibimos la necesidad de apurarnos en demasía cuando nuestras listas ‘interminables’ de tareas y metas, en su disfraz caótico, se convierten en un huracán de bestias insidiosas que nos susurran que no somos lo suficientemente productivos. Otras veces, en lugar de apurarnos, aquellos monstruos nos convencen de que Leer más









